Artículo Semanal

Foro Duarte: una hoja de ruta que las provincias pueden adoptar si cambiamos el 'cómo'

22 de septiembre de 2025

Foro Duarte: una hoja de ruta que las provincias pueden adoptar si cambiamos el 'cómo'

Desde la perspectiva de la gestión municipal y el ordenamiento territorial, el foro realizado en San Francisco de Macorís deja una conclusión nítida: la provincia Duarte acaba de trazar un guion práctico para enfrentar el doble desafío de nuestra era —clima y crecimiento urbano— y ese guion es replicable en cualquier provincia si se ajusta el método de trabajo entre Estado, gobiernos locales, sector productivo y ciudadanía.

LO QUE EL FORO HIZO BIEN (Y POR QUÉ IMPORTA)

Primero, poner el agua en el centro. Hablar de cuencas, microcuencas y Loma Quita Espuela no es romanticismo ambiental: es gestión de riesgos, costos y productividad. Invertir en bosques de galería, humedales de tratamiento y reforestación ahorra luego en inundaciones, enfermedades y reparación de infraestructuras.

Segundo, conectar medioambiente con economía. Agroindustria, innovación, empleo juvenil y encadenamientos locales se abordaron como un mismo sistema territorial, evitando el error de “proteger por un lado y desordenar por el otro”.

Tercero, ordenamiento territorial con base legal. Avanzar bajo la Ley 368-22 y un plan de ordenamiento es la bisagra que vuelve vinculante la planificación: define dónde crecen vivienda e industria y reduce la incertidumbre para invertir.

EL PUNTO CIEGO: EJECUCIÓN TERRITORIAL, NO SOLO DIAGNÓSTICO

Para replicar la hoja de ruta provincia por provincia, hay que afinar el “cómo”. Tres vacíos suelen frenar la implementación:

  • Gobernanza sin responsable explícito: lineamientos sin una instancia que coordine, mida y rinda cuentas con plazos.
  • Financiamiento difuso: montos anunciados sin “recetas” claras que mezclen presupuesto municipal y nacional, cooperación, inversión privada y bonos verdes.
  • Monitoreo ciudadano débil: mapas de inversión y consejos de desarrollo sin tableros públicos de indicadores trimestrales.

CÓMO LLEVAR ESTE MODELO A CADA PROVINCIA: METODOLOGÍA EN 6 PASOS

  1. Comité de Implementación Territorial (CIT): 7-9 miembros de alcaldías, ministerios, sector productivo, academia y organizaciones de base, con mandato de priorizar, calendarizar y destrabar.
  2. Carpeta de Proyectos Priorizados (CPP): 10-15 proyectos con ficha homogénea: objetivo, responsable, costo, fuentes, cronograma, riesgos y métricas comparables.
  3. Paquetes de financiamiento mixto: cada proyecto sale con su mezcla (% municipal, % nacional, % cooperación, % privado) y, donde aplique, bonos de impacto pagados contra resultados (hectáreas, m³ tratados, empleos).
  4. Cuencas primero, ciudad después: invertir antes en microcuencas y drenajes urbanos que en grandes viales; sin agua segura y suelos estables, todo se encarece.
  5. Plan de Ordenamiento con “dientes”: permisos, catastro y fiscalización atados a un solo mapa; polígonos industriales fuera de zonas residenciales; vivienda social cerca de empleo y transporte.
  6. Tablero público trimestral: 12 indicadores clave (agua, residuos, vivienda, movilidad, empleo, inversión ejecutada, educación técnica, salud ambiental, riesgo de inundación, transparencia, participación, satisfacción ciudadana).

DUARTE COMO LABORATORIO: SEÑALES PARA EL OPTIMISMO

Se alinean tres vectores: formación técnica (diplomados en ordenamiento), cartera pública en ejecución y sector privado dispuesto a encadenamientos agroindustriales. Si a eso se suma la opción de denominaciones de origen (aguacate), la transición a biofertilizantes y economía circular del arroz, emergen ventajas competitivas territoriales tangibles.

RIESGOS SI NO APRETAMOS LAS TUERCAS

El mayor peligro es la dispersión. Sin CIT, sin CPP y sin tablero público, la agenda se vuelve una lista de buenas intenciones. También amenazan el uso intensivo de agroquímicos en zonas de recarga hídrica y la expansión urbana informal: pasivos ambientales que luego se pagan en salud y obras de emergencia. Se mitigan con regulación, incentivos y control ciudadano.

EL ROL INDELEGABLE DE LOS GOBIERNOS LOCALES

  • Catastro y licencias alineados al plan de ordenamiento, con trámites digitales y criterios públicos.
  • Mantenimiento preventivo de drenajes, cañadas y vías secundarias: menos cinta inaugural y más gestión cotidiana.
  • Economía circular municipal: compras verdes, compostaje de orgánicos y clústeres de reciclaje con empleo juvenil.
  • Participación real: presupuestos participativos con foco en microcuencas y barrios vulnerables.

CLAVES PARA QUE CADA PROVINCIA LO HAGA SUYO

  • Diagnóstico 30-30-30: 30 días para mapear riesgos y activos, 30 para pactar prioridades, 30 para lanzar tres proyectos ancla.
  • Proyectos ancla de alto retorno social: agua y saneamiento en barrios críticos; un corredor verde antiinundaciones; un polígono industrial formalizado con servicios.
  • Alianzas con institutos técnicos para formar cuadrillas territoriales en reforestación, drenaje, topografía y monitoreo.
  • Comunicación por evidencia: antes/después con imágenes satelitales, hectáreas recuperadas, empleos verificados y ahorros medidos.

El foro acertó al poner agua y ordenamiento en el centro y al unir producción con sostenibilidad. Para escalarlo a todo el país, hacen falta tres llaves: un comité pequeño con poder ejecutivo, una carpeta priorizada con financiamiento mixto y un tablero público trimestral. Con esas herramientas, las provincias pueden pasar del diagnóstico a la obra concreta, reduciendo riesgos, atrayendo inversión y mejorando la calidad de vida de su gente. Mi lectura profesional es optimista: ajustando el método, esta hoja de ruta puede convertirse en estándar del desarrollo provincial dominicano.

Wilson Tineo

EL AUTOR

Wilson Tineo

Experto en SEO, Desarrollo Web y Consultor Municipal. Desde la dirección de Cotorristas Group y mi posición en el CEN de País Posible, impulso la transformación digital que Santiago necesita enfocada en la eficiencia y la transparencia.