Artículo Semanal

El Desfile del Desperdicio: Crónica de una Cancelación con las Tarimas Puestas

30 de marzo de 2026

El Desfile del Desperdicio: Crónica de una Cancelación con las Tarimas Puestas

La Ciudad Corazón amaneció hoy sitiada, pero no por el enemigo, sino por su propio despliegue militar. Mientras los santiagueros navegaban el laberinto de rutas alternas y calles clausuradas que la Alcaldía había anunciado con antelación, el Gobierno central soltaba la estocada: el desfile del 30 de Marzo queda cancelado.

La razón esgrimida: “La crisis”. Una palabra corta que pesa demasiado cuando se pronuncia con las tarimas ya montadas y los batallones en posición.

El choque de dos realidades

Por un lado, la gestión municipal cumplió su parte. Los boletines de tránsito circulaban, los agentes de la DIGESETT custodiaban las intersecciones críticas y el mapa de cierres ya era una realidad operativa en el GPS de cada conductor. Santiago estaba listo para honrar la gesta de 1844.

Por el otro, el Gobierno Central decidió que el escenario nacional no permitía la celebración. El problema no es la prudencia ante una crisis, sino el timing. ¿En qué momento de la línea de tiempo logística se decidió que la crisis era más pesada que el costo de movilizar tropas, blindados y montar estructuras masivas en el Cibao?

Logística fallida: El costo de “recoger”

Ver los vehículos militares estacionados en nuestras avenidas, listos para la revista, mientras se anuncia la suspensión, genera una sensación de despilfarro logístico.

  • El gasto ya se hizo: El combustible de los pesados convoyes desde Santo Domingo ya se quemó.
  • El tiempo ya se perdió: Los ciudadanos ya sufrieron el taponamiento y las rutas alternas.
  • El montaje ya se pagó: Las estructuras metálicas que ahora deben desarmarse representan contratos y horas hombre que no cumplieron su propósito.

Una ciudad que se queda esperando

Si la crisis era el factor determinante, la decisión debió tomarse antes de que el primer tornillo de la tarima presidencial fuera ajustado. Cancelar “con las botas puestas” no proyecta austeridad, proyecta una desconexión entre la planificación y la realidad política.

Hoy, Santiago no celebra. Hoy Santiago simplemente “desmonta”. El silencio de las bandas de música militar será reemplazado por el ruido de los camiones de carga regresando a la capital, dejando atrás una ciudad que sacrificó su movilidad por un homenaje que la “crisis” —o quizás la falta de previsión— terminó por borrar del calendario.

Wilson Tineo

EL AUTOR

Wilson Tineo

Experto en SEO, Desarrollo Web y Consultor Municipal. Desde la dirección de Cotorristas Group y mi posición en el CEN de País Posible, impulso la transformación digital que Santiago necesita enfocada en la eficiencia y la transparencia.